Periquitos o galán de noche es una densa y vivaz tuberosa, nativa de la América tropical. Se cultiva por sus fragantes flores atrompetadas carmesíes, rosadas, blancas, amarillas… incluso de dos colores. Se abren al final de la tarde, permanecen abiertas durante toda la noche y se cierran al alba.

Es de floración estival y florecen hasta la primera noche de helada. Alcanza alrededor de 1m de altura y entre 60-75cm de envergadura.

Se adapta bien a cualquier tipo de suelo, eso si, prefiere los ricos en nutrientes. No son muy exigentes con la humedad, con un par de riegos a la semana en pleno verano será suficiente.

Su floración será mucho más abundante siempre que la cultivemos a pleno sol, también tolera semi-sombra.

No necesita ningún tipo de poda, solo eliminar la totalidad de la planta cuando se marchite. También podemos eliminar flores secas para favorecer de nuevo la floración.

Se reproducen por semillas con mucha facilidad. Para ello, enterraremos la semilla a un par de centímetros de profundidad.

No presenta muchos problemas en su cultivo, aunque se ve atacada ocasionalmente por pulgón, como todas las anuales.

Muy resistente a la sequía, pero no al frío, momento en el cual se marchitan. Cuando suceda, eliminaremos la planta en su totalidad y esperaremos a que con la llegada de la primavera vuelva a brotar. En zonas templadas no tendremos este problema.

Es apropiada para setos enanos y planta en jardinera, arriate o maceta. Deberemos de tener mucho cuidado con ella ya que puede ser muy invasiva. También es apta para zonas costeras, ya que tolera la salinidad y los fuertes vientos.

Según he podido observar en mis plantas, los periquitos no siempre florecen del mismo color, aunque se trate de la misma planta. Es decir, el color va variando año tras año. No se muy bien a que se debe, genética, exposición al sol, frío… incluso en mismos pies se dan flores de diferentes colores. Sin duda un misterio muy hermoso.