• Nombre común: Madreselva de Japón
  • Nombre Latín: Lonicera japónica
  • Familia botánica: Caprifoliaceae

La Madreselva de Japón es originaria del este asiático. Se trata de una trepadora de tallos leñosos, volubles y suavemente tomentosos que puede llegar a crecer hasta los 10 m. Sus hojas son perennes o semiperennes, esto dependerá del frío de la zona, ovales de color verde claro. Flores delicadas, muy olorosas y delgadas, de color blanco que se convierten en amarillo pálido al envejecer, seguidas de bayas de color negro que es el fruto, florece desde el verano hasta otoño.

Prefiere los suelos fértiles y bien drenados, aunque se adapta bien a todo. Resistencia máxima al frío y resistente a la sequía. Prefiere tener las raíces a la sombra, por lo que conviene situar en muros orientados al norte.

 

Como todas las trepadoras, necesita de podas regulares. Para conseguir buena compactación y que no se quede despoblada en el interior se debe hacer una poda de rejuvenecimiento cada 3 años. Podemos reproducirla mediante esquejes semileñosos en verano o leñosos a finales de otoño.

Uno de sus mayores inconvenientes es que puede llegar a ser invasora. De hecho, está considerada una especie invasora en Norte América.

Muy usada para cubrir vallas, muros y formar setos en jardinería, quizá en exceso, necesita soporte para poder desarrollarse como trepadora. Utilizada también para cubrir zonas antiestéticas, gracias a su rápido desarrollo. También se utiliza en la medicina tradicional China.

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