La Imperata cylindrica, conocida también como alang-alang o hierba sanguinea, es una de esas plantas que esconden mucho más de lo que parece a simple vista. Más allá de su aspecto ornamental, tiene una historia ligada a diferentes usos tradicionales y unas características que explican tanto su resistencia como su capacidad para extenderse.
Sus hojas pueden parecer delicadas, pero no lo son
Aunque sus hojas tienen un aspecto fino y ligero, los márgenes son ásperos y pueden resultar cortantes al tacto. Esta característica es una de las razones por las que la planta no es tan inofensiva como puede parecer cuando la vemos formando una mata.
Ha tenido muchos usos a lo largo de la historia
La Imperata cylindrica no se ha utilizado únicamente como planta ornamental. En diferentes regiones se han aprovechado sus tallos para fabricar cubiertas vegetales, mientras que sus tallos y hojas también se han empleado para elaborar cuerdas.
Además, sus fibras se han utilizado en la fabricación de papel. Es un buen ejemplo de cómo una planta considerada problemática en determinados lugares también puede tener diferentes aprovechamientos tradicionales.
También forma parte de la medicina tradicional
El rizoma de la planta se ha empleado tradicionalmente en distintas zonas de Asia y África con diferentes finalidades. En China, por ejemplo, se ha utilizado en preparaciones tradicionales como diurético y para otros usos relacionados con la medicina tradicional.
Eso sí, que una planta tenga un uso tradicional no significa que exista evidencia suficiente para recomendarla como tratamiento médico. Estos usos pertenecen a contextos tradicionales y no deben confundirse con indicaciones médicas actuales.
Una planta capaz de colonizar grandes superficies
Aquí encontramos una de sus características más curiosas: su capacidad para extenderse mediante sus rizomas.
Estos tallos subterráneos permiten que la planta se propague y forme poblaciones muy densas. Esta estrategia puede ser útil para ocupar rápidamente un terreno, pero también explica por qué la especie puede convertirse en un problema cuando aparece fuera de los lugares donde se desea cultivarla.
Puede ayudar a controlar la erosión… y al mismo tiempo ser invasora
Su sistema de rizomas y su crecimiento vigoroso han hecho que también se utilice en algunos lugares para controlar la erosión y ayudar en la recuperación de terrenos degradados.
Sin embargo, esas mismas características pueden hacer que se extienda con facilidad y desplace a otras especies. Por eso es una planta con una curiosa dualidad: las características que pueden resultar útiles en determinadas circunstancias son también las que hacen necesario controlar su expansión.
Sus semillas también tienen una particularidad
Las semillas de Imperata cylindrica presentan un comportamiento conocido como ortodoxo: pueden secarse y almacenarse durante largos periodos sin perder necesariamente su capacidad de germinación.
De hecho, Kew conserva colecciones de semillas de esta especie en su Millennium Seed Bank, donde se almacenan bajo condiciones de conservación a largo plazo.
Una planta mucho más interesante de lo que parece
Detrás de esa mata de hojas que puede aportar movimiento y color al jardín encontramos una especie con usos tradicionales, aplicaciones materiales, capacidad de colonización y una estrategia de supervivencia muy eficaz.
Precisamente por eso, conocer sus características antes de plantarla es tan importante como disfrutar de su valor ornamental.

